Cepea, 02/01/2025 – Tras cuatro años presentando crecimiento de área, los productores redujeron el cultivo de trigo en 2024. Las devaluaciones a lo largo de 2023 y las pérdidas en el campo disminuyeron la rentabilidad y el apetito del productor por elevar el área en 2024. El lado positivo es que la productividad tuvo una recuperación parcial en el año, manteniendo la oferta en línea con la observada en 2023. La demanda, a su vez, se mantuvo firme, resultando en la necesidad de importación. Datos de la Conab indican que el área en la zafra 2024 fue 11,9% inferior a la anterior, sumando 3,061 millones de hectáreas. La productividad, por su parte, se estimó en 2.634 kg/ha, 13% mayor que la de la temporada pasada. Así, la producción de la zafra 2024 se proyectó en 8,064 millones de toneladas, una ligera caída de 0,4% frente a la de 2023. En cuanto a los precios, un relevamiento del Cepea muestra que tuvieron ligeras caídas en el 1º trimestre de 2024. En el 2º trimestre, las cotizaciones encontraron sostén en las valorizaciones externa y del dólar y también en las preocupaciones relacionadas con el cultivo de trigo en el Sur de Brasil – vale recordar que Rio Grande do Sul atravesó una catástrofe climática, que generó expectativa de menor cultivo y/o de imposibilidad de cultivo en parte del estado. El período de entrezafra también era motivo de sostén de precios. Los mayores precios promedio de 2024 fueron registrados por el Cepea en julio, impulsados por la menor disponibilidad de trigo y por la demanda calentada. Sin embargo, en los meses siguientes, las importaciones crecientes terminaron ejerciendo presión sobre las cotizaciones, contexto que se prolongó hasta fin de año. A partir de fines del 3º semestre, el avance de la cosecha y las existencias favorables en los molinos reforzaron la presión sobre los valores domésticos. Fuente: Cepea (www.cepea.esalq.usp.br)
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02, Ene, 2025